400 años de Barbara Strozzi (1619 - 1677)

Celebrando el 400 aniversario de su nacimiento me propuse rendir un pequeño tributo a esta excepcional mujer por medio de la grabación de trece de sus más bellas obras musicales, acompañadas generosamente por el ensamble especializado en música antigua Antiqva Metropoli, quienes utilizan instrumentos réplicas de la época y criterios históricos de interpretación, bajo la dirección de Juan Luis Mátuz. Agradezco sinceramente su talento y disposición para la realización de este material.

Es importante para mi destacar que la singularidad de Barbara Stozzi va mucho más allá de reconocerla por el simple hecho ser mujer o de haber tenido una vida tempestuosa al ser hija ilegítima y madre soltera, si no que considero necesario demostrar que fue una artista asombrosa, aguda compositora, empresaria destacada y una mente revolucionaria para su época, precedente innegable para todas las mujeres en la música y digna representante de la creación femenina a lo largo de la historia.

 

BIOGRAFÍA.

Barbara Strozzi, también llamada Barbara Valle, nació en Venecia el 6 de agosto de 1619, hija adoptiva, probablemente ilegítima, de Giulio Strozzi (1583-1652) un jurista, poeta respetado y célebre libretista colaborador de Claudio Monteverdi y Francesco Cavalli. Su madre fue Isabella Garzoni “la Greghetta” (la griega), quien en ese entonces se desempeñaba como sirvienta en la casa de la familia Strozzi.

Gracias a su padre, Barbara recibió una excelente educación, vivió rodeada de cultura y tuvo una extraordinaria formación musical. Giulio comenzó a cultivar desde muy temprana edad el talento vocal de su hija, y se aseguró de convertirla en alumna del gran compositor de la época Francesco Cavalli. En 1637 fundó la Accademia degli Unisoni, institución dedicada principalmente a la música y en la cual un grupo de figuras importantes en Venecia, incluidos poetas, escritores, filósofos, etc., se reunían a discutir y compartir temas generalmente centrados en política, historia, literatura y poesía. Como consecuencia de la visión progresista de su padre, que se esforzó en promover su talento, Barbara audazmente logró ser el centro de atención en la academia, su maravillosa voz y sus importantes aportaciones intelectuales le permitieron ganar exposición y conquistar el respeto de los miembros. Si bien esta fue una hazaña importantísima para una mujer de su época, sus presentaciones públicas como intérprete se limitaron a la intimidad de la vida intelectual de la institución y los hombres que ahí se encontraban.

Sus frecuentes presentaciones en las actividades de la academia fueron tema de interés social, probablemente resultaba demasiado escandaloso para los ojos de un espectador veneciano del S. XVII que se incluyera la participación de una mujer en esta clase de reuniones, a menudo se escribían sátiras sobre su persona y comentarios mordaces sobre el tipo de vida de la joven cantante en lo cuales se sugería la tradicional y difusa asociación entre una mujer músico y una cortesana. Otro aspecto que no pasó desapercibido fue la belleza de la Virtuosissima Compositrice, atractivo que podemos constatar en el único retrato que se presume plasma la imagen de la compositora, se trata del cuadro del pintor genovés Bernardo Strozzi titulado Intérprete con viola da gamba, en el cual representa a una mujer de cabello castaño, de formas redondeadas, mirada profunda y con el pecho al descubierto. Para muchos, el retrato es demasiado atrevido y exhibe sin recato sus exuberantes atributos físicos. Hasta este momento no podemos saber con certeza si Barbara realmente se desempeñaba como una especie de juguete de entretenimiento para la clase alta o si solo se trataba de suposiciones y rumores vertidos sobre una mujer que claramente transgredía los parámetros impuestos por la sociedad.

Tuvo cuatro hijos, se cree que tres de ellos fueron fruto de una relación extramatrimonial con el aristócrata amigo de su padre, Giovanni Paolo Vidman, quien ya se encontraba casado y con hijos, razón por la cual nunca pudieron hacer público su romance. Aun así, en su testamento figuran los nombres de los hijos de Barbara. No existe registro alguno de que Barbara Strozzi contrajera matrimonio durante su vida.

¿Fue acaso esta suerte en el amor lo que la llevó a plasmar de forma intensa y genuina la esencia de las pasiones en su obra musical?

Barbara Strozzi fue una de las primeras mujeres que se desenvolvió de manera profesional como compositora en la corte de Venecia, llegó a publicar al rededor de 125 obras vocales, situándola a la par de los compositores más famosos en su época. En 1644, publica su primera obra Madrigali Op.1 dedicada a la Gran Duquesa de la Toscana Vittoria Della Rovere, se trata de una colección de madrigales de dos a cinco voces con textos de su padre. En 1651 publica el segundo volumen Cantate, ariette et duetti Op.2 dedicado a Fernando II de Austria y Eleonora de Mantua, al año siguiente edita Cantate e ariette a una, due e tre voce Op. 3, posteriormente escribe Sacri musicali affetti, Op. 5 dedicado a Ana de Austria (1655), Ariette a voce sola op. 6 (1657), Diporti di Euterpe Op. 7 (1659), y Arie Op. 8 (1664). El Op. 4 se ha perdido y probablemente no sea la única de sus obras que se encuentre extraviada.

Gran parte de sus obras fueron escritas para voz solista y bajo continuo (probablemente para interpretarlas ella misma) y pertenecen a los géneros arietta, aria, madrigal y cantata da camera. La forma de las obras en su mayoría consistía en una especie de estribillo, añadiendo repentinas secciones de tipo recitativo en contraste con las arias y largas secciones melismáticas. Muchos de los textos abordan temas de desamor y sufrimiento, en los cuales logra expresar magistralmente “los afectos” musicales (sentimientos y estados de ánimo), emplea figuras retóricas que conmueven y vulneran al oyente, además de estar plagados de innovadoras líneas melódicas que se mezclan intensamente para crear tensiones armónicas con el bajo continuo. Algunas de las piezas que ejemplifican este particular diseño se graban en este material discográfico, como; L’Eraclito amoroso [Cantate, ariette e duetti Op. 2] y el famoso “Lamento” L ́agrime mie" [Diporti di Euterpe, Op. 7 No. 4].

Después de 1664, no se sabe nada más de ella, hasta que se registra su muerte en 1677 en Padua.

 

Cynthia Sanchez

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